Domingo , 17 diciembre 2017
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Se recaudan 1.470 euros en la Cena del Hambre

Se recaudan 1.470 euros en la Cena del Hambre

Bajo el título “Un tercio de nuestros alimentos acaba en la basura” la campaña de Manos Unidas resalta que el mundo no necesita más comida, sino más gente comprometida.
A pesar de que se produce lo suficiente para alimentar a casi el doble de la población mundial actual, sigue habiendo 800 millones de personas a las que se niega el derecho fundamental a alimentarse y este fue el tema del manifiesto que se leyó el pasado viernes 3 de febrero en la puerta del Ayuntamiento donde con velas encendidas se reunió un nutrido grupo de personas.

El recuerdo de Mª Dolores Abad y el cariño que se le manifiesta desde la delegación de Manos Unidas en Alhama quedó patente en las palabras de cariño de Mari Carmen Díaz, que fue la presentadora del acto de entrega del Concurso Literario que lleva el nombre de la que fuera presienta de esta asociación de la Iglesia Católica para la ayuda, promoción y desarrollo del Tercer Mundo.
El escrito “Recuerdos bonitos” de Manuela Roldán Díaz, ha sido el ganador del certamen, siendo el 2º, “Cadena de favores” de Antonio Javier Pagan Martínez; 3º, “Sultán” de Juana Pérez; y el accésit “Hada” de Sergio González Benítez.
Los premios se entregaron en el transcurso de la Cena del Hambre, donde estuvo la familia de Mª Dolores, siendo su hija, Ana, la encargada de entregar el primer premio. También se proyectó el vídeo de la campaña de este año y que fue amenizado por el grupo del Taller de guitarra, bandurria y laúd de Mayores.
Se han recaudado 1.470 euros en esa jornada y este fin de semana, la recolecta de las dos parroquias irá a parar a Manos Unidas para financiar el proyecto de inserción educativa en Egipto de la mano de la hermana Magdalena Vecino, de las Hijas de la Caridad.
Otras actividades que desarrollará Manos Unidas serán: el Bocadillo Solidario, el 8 de marzo, y la Ruta Solidaria, el 14 de mayo.

Texto ganador

RECUERDOS BONITOS

Lola, se había quedado con sus nietos para que sus hijos disfrutaran del fin de semana.

El sábado después de cenar les dejo que vieran un ratito la televisión, antes de ir a dormir.

Un anuncio que salió en ese momento en el que una ONG pedía ayuda para los países más necesitados del planeta y sobre todo para que los niños que allí viven tengan lo imprescindible para comer, para sanidad y educación.

Uno de los niños le preguntó:

-Abuela ¿Cómo nacen las ONGS y por qué?

-Porque alguna persona sensible ante el dolor de los demás, bien porque conocen el lugar o

porque alguien les cuenta cosas que han vivido o conocido in situ y ellas deciden que tienen que hacer algo para remediar y ayudar a esas personas que lo están pasando mal.

-Pero ¿pueden hacerlo desde todas partes?  ¿Desde aquí se podría?

-Mirad, os voy a contar una historia que es verídica y que yo conocí muy bien.

Hubo en este pueblo una señora que era muy valiente, simpática y que tenía un gran poder de llamada, pensó porque ella no iba a poder ayudar a otras personas, aunque no pudiera ir a todos los lugares donde estaban pasando necesidad.

Busco una ONG que tuviera credibilidad, es decir que se pudiera uno fiar de sus componentes, que fueran personas integras y lo que hicieran fuera por amor a todas esas gentes más vulnerables y desfavorecidas, no para beneficiarse ellos.

Cuando encontró una que reunía todas las condiciones que buscaba, se puso en contacto con ellos.

Animo a algunas amigas y conocidas que sabía que sentían igual que ella y formaron en el pueblo una delegación de esa ONG.

Con su simpatía, su empuje y su poder de llamada- aunque no sin sacrificio- formo ese grupo de personas trabajadoras y solidarias que ayudaron y siguen ayudando hoy día,- aunque ella ya no está entre nosotros-,  con su trabajo desinteresado a muchas personas de otros países, a poder comer, a saber escribir y leer, a tener los medios para vencer las enfermedades, pero sobre todo a llevar un poco de felicidad a esos niños necesitados, para que noten  el amor y que no están solos en el mundo, que alguien se preocupa de ellos

¡Qué bonito es lo que nos has contado, abuela!

¡Ojala haya muchas personas que sientan como esa señora!

Así haremos que este mundo sea cada día más justo y todos podamos vivir bien.

Lola sintió que un hilillo de agua resbalaba por su mejilla, sus nietos le habían hecho recordar momentos bonitos de su vida.

Manuela Roldán Díaz

 

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